miércoles, 21 de marzo de 2012

¡Soy todo tuyo, Reina mía, Madre mía y cuando tengo tuyo es!

¡Virgen,
Madre de mi Dios,
haz que yo sea
todo tuyo!
Tuyo en la vida,
tuyo en la muerte,
tuyo en el sufrimiento,
tuyo en el miedo
y en la miseria,
tuyo en la cruz
y en el doloroso
desaliento,
tuyo en el tiempo
y en la eternidad.
Virgen,
Madre de mi Dios,
¡haz que yo sea
todo tuyo!.
Amén.

                                                                                                               

 

domingo, 11 de marzo de 2012

Los pilares de la Cuaresma: oración, limosna y ayuno.


Durante la cuaresma se nos recuerdan estas verdades que debemos vivir siempre:

ORACIÓN : Al sabernos amados de Dios deseamos corresponder, alabar a Dios y pedirle que tome el trono
de nuestra vida. Meditamos la palabra de Dios de cada día, celebramos la santa Misa, nos confesamos. 

"Y cuando oréis, no seáis como los hipócritas, que gustan de orar en las sinagogas y en las esquinas de las plazas bien plantados para ser vistos de los hombres; en verdad os digo que ya reciben su paga. Tú, en cambio, cuando vayas a orar, entra en tu "cuartito" y, después de cerrar la puerta, ora a tu Padre, que está allí, en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te dará de Sí" (Mateo 6,5-6)

LIMOSNA: Los cristianos llamamos "limosna" al compartir con los mas pobres nuestros bienes. No debe ser un aporte de lo que sobra sino un acto de amor hecho de corazón, un compartir que nos mueve a renuncia y al sacrificio. Todo viene de Dios como don. Toda nuestra vida debe convertirse en una dádiva de amor en imitación a Cristo.

         "Por tanto, cuando hagas limosna, no lo vayas trompeteando por delante como hacen los hipócritas en las sinagogas y por las calles, para ser honrados por los hombres; en verdad os digo que ya reciben su paga. Tú, en cambio, cuando hagas limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha; así tu limosna quedará en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará". (Mt 6,1-4)

AYUNO: Cristo ayunó para darnos ejemplo. Ayunamos como sacrificio ofrecido a Dios y para ganar domino sobre las pasiones y las tendencias de la carne. Con el ayuno nos ejercitarnos. Nos recordamos de los que pasan hambre y nos hacemos solidarios. 

         "Cuando ayunéis, no pongáis cara triste, como los hipócritas, que desfiguran su rostro para que los hombres vean que ayunan; en verdad os digo que ya reciben su paga. Tú, en cambio, cuando ayunes, perfuma tu cabeza y lava tu rostro, para que tu ayuno sea visto, no por los hombres, sino por tu Padre que está allí, en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará." (Mt 6,16-18)




viernes, 24 de febrero de 2012

La bolsa de clavos

Esta es la historia de un muchachito que tenía muy mal carácter. Su padre le dio una bolsa de clavos y le dijo que cada vez que perdiera la paciencia, debería clavar uno detrás de la puerta.
El primer día, el muchacho clavó 37 clavos. 
Durante los días que siguieron, a medida que aprendía a controlar su temperamento, clavaba cada vez menos.
Descubrió que era más fácil dominarse que clavar clavos detrás de la puerta.
Llegó el día en que pudo controlar su carácter durante todo el día.Su padre le sugirió que retirara un clavo por cada día que lograra dominarse.

Los días pasaron, y pudo anunciar a su padre que no quedaban clavos por retirar.
El hombre lo tomó de la mano, lo llevó hasta la puerta y le dijo: “Has trabajado duro, hijo mío, pero mira esos hoyos en la madera: nunca más será la misma. 
Cada vez que pierdes la paciencia, dejas cicatrices como las que aquí ves. Puedes insultar a alguien y retirar lo dicho, pero la cicatriz perdurará para siempre”.

Decálogo de la serenidad


1.     Solo por hoy trataré de vivir exclusivamente el día, sin querer resolver el problema de mi vida todo de una vez.
2.     Solo por hoy tendré el máximo cuidado de mi aspecto, cortés en mis maneras, no criticaré a nadie y no pretenderé mejorar o disciplinar a nadie sino a mí mismo.
3.     Solo por hoy seré feliz en la certeza de que he sido creado para la felicidad, no sólo en el otro mundo, sino también en este.
4.     Solo por hoy me adaptaré a las circunstancias, sin pretender que todas las circunstancias se adapten a mis deseos.
5.     Solo por hoy dedicaré diez minutos de mi tiempo a una buena lectura, recordando que, como el alimento es necesario para la vida del cuerpo, así la buena lectura es necesaria para la vida del alma.
6.     Solo por hoy haré una buena acción y no lo diré a nadie.
7.     Solo por hoy haré por lo menos una sola cosa que no deseo hacer, y si me sintiera ofendido en mis sentimientos, procuraré que nadie se entere.
8.     Solo por hoy me haré un programa detallado. Quizá no lo cumpliré a cabalidad, pero lo redactaré y me guardaré de dos calamidades: la prisa y la indecisión.
9.     Solo por hoy creeré aunque las circunstancias demuestren lo contrario, que la buena providencia de Dios se ocupa de mí como si nadie más existiera en el mundo.
10. Solo por hoy no tendré temores. De manera particular no tendré miedo de gozar de lo que es bello y creer en la bondad.

Puedo hacer el bien durante doce horas, lo que me descorazonaría si pensase tener que hacerlo durante toda mi vida.



lunes, 13 de febrero de 2012

EL ROSARIO, UN TESORO QUE RECUPERAR

“Rosario bendito de María, cadena dulce 
que nos unes con Dios"

Una oración tan fácil, y al mismo tiempo tan rica, merece de veras ser recuperada por la comunidad cristiana. Hagámoslo asumiendo esta propuesta como una consolidación de la línea trazada en la Carta Apostólica Novo Millennio Ineunte, en la cual se han inspirado los planes pastorales de muchas Iglesias particulares al programar los objetivos para el próximo futuro. Me dirijo en particular a vosotros, queridos hermanos en el episcopado, sacerdotes y diáconos, y a vosotros, agentes pastorales en los diversos ministerios,  para que, teniendo la experiencia personal de la belleza del Rosario, os convirtáis en sus diligentes promotores. Confío también en vosotros, teólogos, para que, realizando una reflexión a la vez rigurosa y sabia, basada en la Palabra de Dios y sensible a la vivencia del pueblo cristiano, ayudéis a descubrir los fundamentos bíblicos, las riquezas espirituales y la validez pastoral de esta oración tradicional.
Cuento con vosotros, consagrados y consagradas, llamados de manera particular a contemplar el rostro de Cristo siguiendo el ejemplo de María. Pienso en todos vosotros, hermanos y hermanas de toda condición, en vosotras, familias cristianas, en vosotros, enfermos y ancianos, en vosotros, jóvenes, tomad con confianza entre las manos el Rosario, descubriéndolo de nuevo a la luz de la Escritura, en armonía con la Liturgia y en el contexto de la vida cotidiana. ¡Que este llamamiento mío no sea en balde! Al inicio del vigésimo quinto año de Pontificado, pongo esta Carta apostólica en las manos de la Virgen María, postrándome espiritualmente ante su imagen en su espléndido Santuario edificado por el Beato Bartolomé Longo, apóstol del Rosario. Hago mías con gusto las palabras conmovedoras con las que  termina  la célebre Súplica a la Reina del Santo Rosario: “Oh Rosario bendito de María, dulce cadena que nos une con Dios, vínculo de amor que nos une a los Ángeles, torre de salvación contra los asaltos del infierno, puerto seguro en el común naufragio, no te dejaremos jamás. Tú serás nuestro consuelo en la hora de la agonía. Para ti el último beso de la vida que se apaga. Y el último susurro de nuestros labios será tu suave nombre, oh Reina del Rosario, oh Madre nuestra querida, oh Refugio de los pecadores, oh Soberana consoladora de los tristes. Que seas bendita por doquier hoy y siempre, en la tierra y en el cielo”.
Beato Juan Pablo II
Carta Apostólica
“Rosarium Virginis Mariae"




sábado, 4 de febrero de 2012

Iglesia y Legión de María de la mano

Existen semejanzas entre la  vida de la Iglesia y las ordenanzas de la Legión de María, y esto no podría ser de otra manera pues ambas son una misma cosa.

La primera Ordenanza de Legión de María es la asistencia semanal a la junta, es el encuentro con los otros hermanos que formamos la Legión, es en definitiva la ordenanza de la unidad, de reunirnos en familia con Maria. ¿Qué nos dice nuestra madre la Iglesia?: Oir misa entera todos los domingos y fiestas de Guardar. Fijaos que no nos dice nada de asistencia quincenal a misa, o que en verano como somos pocos hay cerrar el templo … y fijaos que además dice fiestas de guardar. Además, ¿No tenemos en la Legión también fiestas de guardar... Acies…?.

Después de la unidad, ¿A que nos alienta la Iglesia?. Efectivamente, a rezar, a tener una vida de oración, de intimidad, de encuentro con Dios….¿No es acaso nuestra segunda ordenanza la ordenanza de la oración, el rezo diario de la Catena?. ¿Dónde sino encontramos las fuerzas?. Y que bien si en lugar de sólo la catena pueden ser además laudes, vísperas y la Misa diaria.

Vayamos a la tercera ordenanza: La realización de un trabajo activo. Mirando a la Iglesia, ¿que surge de la comunidad reunida en oración sino el apostolado? Como veis la tercera ordenanza es una consecuencia lógica de las otras dos anteriores y lógica de cualquier cristiano con sensibilidad y coherencia; el apostolado.

Por último, la cuarta ordenanza fija: Absoluto respeto, por el carácter confidencial, de muchos asuntos tratados en la junta o conocidos en el ejercicio del trabajo legionario. En la Iglesia Dios confía su Nombre a los que creen en Él; se revela a ellos en su misterio personal. El don del Nombre pertenece al orden de la confidencia y la intimidad. “El nombre del Señor es santo”. Por eso el hombre no puede usar mal de él. Lo debe guardar en la memoria en un silencio de adoración amorosa (cf Za 2, 17). No lo empleará en sus propias palabras, sino para bendecirlo, alabarlo y glorificarlo (cf Sal 29, 2; 96, 2; 113, 1-2).


sábado, 21 de enero de 2012

Aniversario Alfonso Lambe


Alfonso Lambe conoció la Legión de María a los 18 años, y vio un camino para servir al Cristo viviente en cada hombre al estilo de María. 
Desde un principio sintió el compromiso de extender este mensaje, a través de la difusión en otras zonas, apoyado por otro legionario más experimentado,  Seamus Grace, que lo nombró jefe de un grupo de extensión en los distintos condados de Irlanda. Así adquirió la experiencia y descubrió su capacidad de entusiasmar a los demás.
Alfi, como le llamaban, encontró su verdadera vocación en la Legión de María y se puso a disposición del Concilium, en una carta dice: Soy ciertamente muy débil pero sé que la Madre de Dios protege a los hombres débiles para demostrar su poder. 

Alfi conquistaba a los hombres por el brío de su entusiásmo, no arredrándose ante sacrificio alguno. Con frecuencia le preguntaban a que era debido su idealismo y él contestaba: Nosotros los legionarios hacemos todo para servir maternalmente al Cuerpo Místico de Cristo.
El 15 de julio de 1953 partía hacia América, acompañado por Seamus Grace. Comenzaba su gran aventura de extensión por todo el continente sudamericano.
Llegaría de Manila, Joaquina Lucas, para trabajar con Alfonso, hasta que se desenvolviera con el español.
Se le encargó el sur del continente, Argentina, Chile, Paraguay y Bolivia.
Con gran entusiásmo comenzó su labor, incluso con los indios, por lo que aprendió el quechua. Una vez en Quito, Monseñor Echeverría, obispo de Ecuador le dice que asista a una conferencia de Obispos, ya que deberían tener en todo el país la Legión de María. El joven Alfi, que tiene la cualidad de saber hablar de ella, podrá conquistarlos para esta obra. Les advirtió que la condición para el éxito es el cumplimiento exacto de sus reglas, sólo así, ella garantiza un resultado feliz.
Comenta que en Ecuador, el trabajo ha sido fácil y la Legión de María requiere dificultades, oposición y lucha; así es como puede conquistar méritos y demostrar su valía.
A los 6 meses fundó una Curia, y entre sus miembros buscó colaboradores para la extensión en  las  distintas ciudades. Fundando grupos en la cárcel y leproserías, donde veía el rostro de Cristo sufriente y desfigurado, les explicó que el apostolado no es tanto un deber, como un privilegio; es nuestra oportunidad de intervenir en el proceso de la redención.
Es indudable que podemos decir que es una obra maravillosa de la gracia, y que pudo desarrollarse tan magníficamente porque Alfi, siempre correspondió con fidelidad a ella.
Con la ayuda de otros extensionistas pudo llegar a muchos otros lugares: Chile, Brasil, y por fin Argentina, donde algunos obispos no les parecía bien fundar la Legión de María por la situación en que se encontraba. Pero buscó toda oportunidad hasta lograr fundar en San Luis donde obtuvo el permiso. De la Universidad de Buenos Aires, dice: La juventud quiere lucha; quiere un ideal para vivir y morir por él. Cuando el catolicismo se convierte en una especie de piadosa "Sociedad de Seguro", a la que se paga como prima, el mínimo absoluto de actividad religiosa, para asegurarse el más allá, la juventud no tarda en apartarse de esta caricatura de la religión,  «La Legión de María es una bendición del cielo, un instrumento evidentemente providencial de la verdadera Iglesia».
Alfi prácticamente recorrió todo el territorio de Sudamerica. La cualidad fundamental de su persona fue, sin duda, su ardiente celo por la salvación de las almas. Cada acción de su vida estaba dominada por este celo.
Los legionarios sudamericanos atribuyen a la intercesión de Alfonso numerosas gracias, piden constantemente por la causa de su beatificación y esperan que ésta se logrará algún día. Hagamos nosotros lo mismo.