domingo, 13 de octubre de 2013

¿Cómo se sintió la Virgen al presenciar la flagelación de su Hijo?

Imagina por un momento que eres María:

Sabías lo que era una flagelación. Todos lo sabían. Pero ahora era tu Hijo el que la estaba sufriendo. Veías Su cuerpo desgarrado. 

Resulta imposible ver esta tortura, pero Tú no ocultas el rostro. Yo tampoco quiero apartar mis ojos. Quiero que mis ojos a fuerza de mirar se rompan en un mar de lágrimas sinceras; quiero que mi corazón de piedra, a base de sentir su amor, se vuelva un corazón de carne (Ez 11,19; 36,26). Todos deberíamos entrar al patio de la flagelación y contemplar a Jesús sufriente. Tal vez entonces, y solo entonces, comprenderíamos el Amor que el Padre siente para con nosotros.

La flagelación sola hubiera matado a Jesús. Muchos hombres caían exánimes en un charco de su propia sangre. Jesús resistió, porque aún le quedaban las manos y los pies para el destino de la cruz; pero sobre todo, porque aún le quedaba amor y capacidad de sufrimiento para nosotros, los pecadores.

Tú, María, lo sigues camino al Calvario, y cuando ningún otro se queda al pie de la Cruz, allí estás Tú, junto a otras mujeres y Juan, el discípulo amado. Contemplas a tu Hijo diciendo sus últimas palabras y entregándote como Madre de Juan y de todos los hombres.

Quiero pedirte hoy, Madre Santa, que me ayudes a darle mi “sí” al Señor igual que lo hiciste Tú, a contemplar la flagelación, a romper en llanto al comprender cuán grande y verdadero es el Amor que Dios nos profesa; a acompañar a Cristo en el camino a la Cruz, a no abandonarlo, a no negarlo. 
Ayúdame a mirar esos ojos hasta el último suspiro y a acogerte en mi casa igual que hizo Juan; ayúdame a sufrir con paciencia igual que Tú sufriste las primeras persecuciones.


domingo, 29 de septiembre de 2013

San Miguel, San Gabriel y San Rafael Arcángeles


Hoy celebramos la fiesta de los tres Arcángeles que nombra la Sagrada Escritura. La palabra Arcángel proviene de dos palabras. Arc = el principal. Y ángel. O sea "principal entre los ángeles. Arcángel es como un jefe de los ángeles.


                 

San Miguel


Este nombre significa: "¿Quién como Dios? O: "Nadie es como Dios".
A San Miguel lo nombra tres veces la S. Biblia. Primero en el capítulo 12 del libro de Daniel a donde se dice: "Al final de los tiempos aparecerá Miguel, al gran Príncipe que defiende a los hijos del pueblo de Dios. Y entonces los muertos resucitarán. Los que hicieron el bien, para la Vida Eterna, y los que hicieron el mal, para el horror eterno".
En el capítulo 12 del Libro del Apocalipsis se cuenta lo siguiente: "Hubo una gran batalla en el cielo. Miguel y sus ángeles combatieron contra Satanás y los suyos, que fueron derrotados, y no hubo lugar para ellos en el cielo, y fue arrojada la Serpiente antigua, el diablo, el seductor del mundo. Ay de la tierra y del mar, porque el diablo ha bajado a vosotros con gran furor, sabiendo que le queda poco tiempo".
En la Carta de San Judas Tadeo se dice: "El Arcángel San Miguel cuando se le enfrentó al diablo le dijo: ‘Que te castigue el Señor’".
Por eso a San Miguel lo pintan atacando a la serpiente infernal.
La Iglesia Católica ha tenido siempre una gran devoción al Arcángel San Miguel, especialmente para pedirle que nos libre de los ataques del demonio y de los espíritus infernales. Y él cuando lo invocamos llega a defendernos, con el gran poder que Dios le ha concedido. Muchos creen que él sea el jefe de los ejércitos celestiales.


San Gabriel


Su nombre significa: "Dios es mi protector".
A este Arcángel se le nombra varias veces en la S. Biblia. Él fue el que le anunció al profeta Daniel el tiempo en el que iba a llegar el Redentor. Dice así el profeta: "Se me apareció Gabriel de parte de Dios y me dijo: dentro de setenta semanas de años (o sea 490 años) aparecerá el Santo de los Santos" (Dan. 9).
Al Arcángel San Gabriel se le confió la misión más alta que jamás se le haya confiado a criatura alguna: anunciar la encarnación del Hijo de Dios. Por eso se le venera mucho desde la antigüedad.
Su carta de presentación cuando se le apareció a Zacarías para anunciarle que iba a tener por hijo a Juan Bautista fue esta: "Yo soy Gabriel, el que está en la presencia de Dios" (Luc. 1, 19).
San Lucas dice: "Fue enviado por Dios el ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, a una virgen llamada María, y llegando junto a ella, le dijo: ‘Salve María, llena de gracia, el Señor está contigo’. Ella se turbó al oír aquel saludo, pero el ángel le dijo: ‘No temas María, porque has hallado gracia delante de Dios. Vas a concebir un hijo a quien pondrás por nombre Jesús. Él será Hijo del Altísimo y su Reino no tendrá fin’".
San Gabriel es el patrono de las comunicaciones y de los comunicadores, porque trajo al mundo la más bella noticia: que el Hijo de Dios se hacía hombre.


San Rafael


Su nombre significa: "Medicina de Dios".
Fue el arcángel enviado por Dios para quitarle la ceguera a Tobías y acompañar al hijo de éste en un larguísimo y peligroso viaje y conseguirle una santa esposa.
Su interesante historia está narrada en el día 7 de febrero. San Rafael es muy invocado para alejar enfermedades y lograr terminar felizmente los viajes.

domingo, 8 de septiembre de 2013

¡¡Feliz cumpleaños a nuestra Capitana!!

Hoy, fiesta del nacimiento de la Virgen María, Estrella de la mañana, como la invoca San Bernardo, quiero poner nombres a la constelación celeste que corona a la Mujer vestida de sol y que tiene a la luna por pedestal, la dispuesta por Dios para ser madre suya. 

María es la Inmaculada, la concebida sin pecado. Dios podía liberar a quien iba a ser madre de su Hijo de toda mancha de pecado, lo quiso y lo realizó. Ella es la sin-pecado. 

María es la colmada de gracia, la amada de Dios; así la llama el ángel Gabriel como nombre propio, y esa identidad configura esencialmente la vida de la Nazarena. 

María es la mujer creyente, la que se fía de Dios; así la saluda su prima Isabel: "Dichosa tu, que has creído". Ella es nuestra madre en la fe. 

María es , que abandona su propio proyecto por el que le revela el Ángel de Dios: "Hágase en mí según tu Palabra". 

María es la madre del Verbo encarnado: "Concebirás en tu vientre y darás a luz un Hijo", el Hijo de Dios. Es la madre de Jesús de Nazaret, Dios y hombre verdadero, es también verdadera Madre de Dios. 

María es la contemplativa por excelencia, ella "guardaba todas estas cosas en su corazón". Maestra en acoger la Palabra, meditarla y alumbrarla. 

María es la mujer servicial: "Subió deprisa a la montaña a servir a su prima". Ella se tiene por esclava, servidora del Señor, y de cuantos tengan necesidad de su ayuda. 

María es la mujer agradecida, sensible a los dones recibidos. No se cree con derechos y reconoce a quien es la causa de su privilegio: "Proclama mi alma la grandeza del Señor". 

María es mujer solidaria, sensible, social. La vemos actuar en el marco de una boda de manera comprometida cuando le dice a su Hijo: "No tienen vino". 

María es la mujer fuerte, no se arredra frente a la dificultad. "Junto a la Cruz estaba María, su madre". 

María es la mujer orante; dialogó con el Ángel, acudió al templo con angustia buscando a su Hijo, se reunió con los discípulos a la esperan del don del Espíritu Santo. 

María es la mujer ensalzada, gloriosa, colocada junto a su Hijo en el cielo. 

Por todos estos motivos, a la vez que sentimos inmensa alegría, felicitamos a la Virgen María en la fiesta de cumpleaños. 

Por el nacimiento de María se enciende nuestra esperanza, el sentido de nuestra peregrinación. Ella, Medianera de todas las gracias, permanece en el desierto como mujer entrañable. 


lunes, 2 de septiembre de 2013

La Legión de María en la parroquia y en el mundo

El centro de la vida de la Legión de María es la parroquia. Los legionarios colaboran con el Párroco en la obra de la Iglesia.

La Legión de María muestra una iglesia viva, la iglesia de la Resurrección; la iglesia de los hijos de María, que es nuestra medianera ante su Hijo, como su Hijo es medianero ante el Padre; la iglesia que es familia, hermandad.

"La Legión de María se pone al servicio del Obispo diocesano y del cura Párroco, para cualquier obra social o de acción católica que, a juicio de dichas autoridades, pueda contribuir al bien de la Iglesia, y esté al alcance de los legionarios. Sin el consentimiento del Párroco o del Ordinario, jamás emprenderán los legionarios ninguna de esas obras en una parroquia". (Del ¡Manual de la Legión de María).

Los Papas alaban y reconocen la misión de la Legión de María. Así Juan Pablo II dijo: Mis predecesores, a partir de Pío XI, han dirigido a la Legión de María palabras de estima, y yo mismo... el compromiso de vuestra vocación típica se hace más imperioso, estimulante, vivo, actual. La vitalidad de los laicos cristianos es el signo de la vitalidad de la Iglesia. Y vuestro compromiso legionario se convierte en más urgente...

La expansión por el mundo de la Legión de María, sus mártires, sus miembros millonarios en número, son el testimonio de su importante significado. Pablo VI dijo: La Legión de María, nacida en el religioso ambiente de la católica Irlanda, ha extendido después su benéfica acción a todos los continentes.


¡¡Buscamos gente comprometida y con ganas de trabajar!! ¡¡¡A Jesús por María!!! 
Informate: legionmariajuveniles@gmail.com

jueves, 15 de agosto de 2013

Carta de la Virgen María a sus hijos

  Estoy al lado de la Cruz, y desde allí recurro a tu soledad. Tu, que tantas veces me miraste sin verme y me oíste sin escucharme. A Ti, que tantas veces, te distanciaste de las huellas que dejé en el mundo para que no te pierdas. A Ti, que no siempre crees que estoy a tu lado, porque que me buscas sin hallarme y pierdes la fe de encontrarme. A Ti, que piensas que soy sólo un recuerdo y no llegas a comprender que estoy viva. En el principio de tu vida estaba yo, y lo estaré al final de tu vida, porque mi tema preferido es el AMOR.Esa fue mi razón para vivir y para morir. Fui elegida la Madre del Amor. Fui libre hasta el final, como quiero que lo seas tu. Tuve un ideal claro y lo defendí con mi instinto maternal, luchando contra el dolor y la impotencia. Soy maestra y servidora, fiel al mandato que el Señor me dio. Soy sensible a la amistad y espero que tu alma, me regale ese lazo profundo de intimidad. Estoy segura que en tu corazón, tienes un tesoro escondido hijo mio: no tengas miedo de mostrarlo. Te encontrarás a ti mismo y te sorprenderás cuando descubras cuánto tienes aún para dar. ¡Cómo espero verte crecer humanamente: leer a través de la transparencia de tu mirada las necesidades de los otros; descubrir la alegría en todo lo que encares. En definitiva, no verte arrepentido de haberte abandonado al Amor, con las lágrimas y el dolor que eso implica, con la soledad y la renuncia que conlleva, con la incomprensión y la desatención de los más cercanos!.
Recuerda que yo permanezco casi sola frente a la Cruz que tiene a mi Hijo, y que desde ahí, no sé ni cómo ni por qué, aún con mi propia debilidad, recobro fuerzas, y voy en busca de los que el me encomiendo. Por eso, cada vez que sientes que aflojas en tu perseverancia, búscame. Cada vez que te sientas cansado, háblame, cuéntamelo. Cada vez que te creas poca cosa, no te olvides que el Señor me eligió por mi pequeñez y honró mi sencillez. No te canses de pedirme, que yo no me cansaré de darte. No te canses de seguirme, que yo no me cansaré de acompañarte. Nunca te dejaré solo. Y recuerda que como alguna vez le dije a Juan, a ti también te digo: Aquí me tienes a tu lado.

domingo, 11 de agosto de 2013


Madre mía del cielo querida
aquí vengo a tus plantas a orar;
quiero darte, mil gracias, oh Madre,
y mi vida ofrendarte en tu altar.
Cuando el viento azotaba mi barca
abrumada por la adversidad,
fuiste Tú, Madre buena invisible,
suave brisa de amor y bondad.
Eres Tú quien alumbras mi noche,
dulce estrella de mi caminar,
eres Tú quien conduces al puerto
donde brilla la luz de un hogar.
Eres Tú quien vigila mis pasos
y me aparta del fango del mal,
eres Tú quien me vela y me cuida
mientras busco una patria eternal.
Tú jamás abandonas ni olvidas,
Tú eres ya mi refugio y mi lar,
Tú que tienes ternura y esperas
a pesar de mi pobre bogar.
¡Mientras un corazón de tal Madre
siga ardiente en su palpitar, 
será bella y muy dulce la vida
 inundada del gozo de amar!

Sor Mª Teresa de la Inmaculada
Fuente: FF, Clarisas Descalzas (León)